viernes, 28 de noviembre de 2014

Sanando nuestras oposiciones

Los nativos que vivimos la presencia de "oposiciones" (180º, como hoy que está la Luna en Acuario en oposición a Júpiter en Leo) en nuestras cartas astrales sabemos muy bien, por nuestras experiencias de sufrimiento, cómo el ego nos conduce a la dualidad para atraparnos y apagar la irradiación de nuestro centro, de nuestro ser superior, de nuestra luz, de la energía vital y entusiasta del corazón.



Hemos de sanarnos de esta polarización a la que el ego nos arrebata. Son esos momentos en los que nuestro mental queda atrapado en ideas de bien-mal, bello-feo, negativo-positivo. Nos convertimos en jueces, emitimos juicios, y de una manera radical, o blanco o negro. La oposición es una experiencia que hemos elegido, para avanzar en nuestro proceso de individualización, para seguir formándonos como "seres humanos". Vamos a aprovecharla para nuestro crecimiento y expansión. No ceso de repetirme que estoy aquí y ahora para experimentar con conciencia mi mundo interno y el mundo externo. ¡Existir es una gran suerte!

La oposición es un  aspecto de color rojo (escuela Huber) a la que le corresponde por tanto la cualidad cardinal, hay una emisión y recepción de energía, así que aprovechando esta energía dinámica podemos conseguir esta sanación y nos lograremos de nuevo armonizar, mediante esta tensión precisamente, entrando en estados de sosiego, de paz, de aceptación.

Con nuestra voluntad hemos de dedicar un tiempo adecuado a escuchar nuestras emociones, aceptarlas, sosegarlas. Hacemos una elección desde nuestra libertad, algo nos ha impactado y sentimos intensamente, escuchamos lo que ocurre en nuestra mente, estamos atentos a nuestro cuerpo, a nuestro vehículo físico, a sus reacciones. La oposición tiene una cualidad saturnina, y recordamos que Saturno puede conducir a un bloqueo. Sin embargo, nos otorga la sabiduría. Vamos a permitírselo.

¿Qué sentimos? Enfado, ira, dolor, miedo, frustración, impaciencia, vergüenza, culpa... Son emociones, se produce un movimiento en nuestro cuerpo, a nivel de sistema nervioso, glándulas, hormonas, etc. El cuerpo nos informa. Podemos relajarle con respiraciones suaves, insistiendo en la expiración para soltar, dejar ir ansiedad, dejar ir exceso de emoción.




El ser humano tiene la capacidad de ser creativo. Para crear primero hemos de vaciarnos por un momento, imprescindible para permitir que entre energía nueva, creadora, inspiradora, tiene que encontrar el espacio apropiado. Así que dejemos ir esos pensamientos negativos que han suscitado una escena, una vivencia, una información, soltemos tensión, dejemos marchar esas imágenes, esas palabras, esos pensamientos. Relajemos mediante la respiración consciente, pongamos una mano en nuestro corazón, otra en nuestro vientre, cerremos los ojos un instante, recuperemos un ritmo sosegado de respiración. Elegimos, estamos eligiendo y somos dueños de nosotros mismos aquí y ahora, somos responsables de nosotros mismos, y esto lo estamos realizando porque nos favorece.

Somos conciencia, somos energía, somos la fuerza del corazón, la fuerza del amor. El sufrimiento es una desconexión del centro, de nuestra esencia, de la Fuente que nos alimenta. Volvamos a conectar con el alma y desde el alma con la Fuente Creadora, así somos llenados de nuevo de energía creadora, nos renovamos, renacemos.

Regresamos al principio de armonía, de orden, de verdad y de belleza que manifiesta el Universo.

¡Estamos creando la Nueva Tierra!








miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿A qué signo del Zodiaco pertenezco?

En esta publicación recojo una serie de extractos de publicaciones de otros compañeros astrólogos (anotando el enlace a las respectivas fuentes) de manera que, el que lo desee, pueda ampliar  sus conocimientos en referencia a conceptos básicos de la Astrología, que se prestan, no obstante, a confusión y dudas cuando se desconocen.


Primeramente algunos conceptos de Astronomía:


Nociones básicas de Astronomía respecto a las Constelaciones, la eclíptica y el Zodiaco.






"¿Pero qué son las constelaciones del Zodiaco?


El movimiento de la Tierra a lo largo de la eclíptica (movimiento de traslación) modifica las constelaciones de estrellas que podemos ver en el firmamento a lo largo del año. Solo podemos ver las estrellas durante la noche. No podemos ver las que están situadas detrás del Sol.

Si consideramos los movimientos de los astros referidos a la Tierra (como se creía con anterioridad a Copernico), la ECLÍPTICA se ve como una TRAYECTORIA que sigue el Sol en la esfera de las estrellas. Esta trayectoria SE HA DIVIDIDO, tradicionalmente desde la antigüedad, en DOCE SECTORES iguales que componen el denominado ZODIACO y que se hacen corresponder aproximadamente con los 12 meses del año. Por ejemplo, en Aries empieza la primavera, en Cancer el verano, en Libra el otoño y en Capricornio el invierno.

Las constelaciones NO existen como tales, sino que son proyecciones de estrellas que están a distancias muy diferentes."


Extraído de:
http://museovirtual.csic.es/salas/universo/astro10.htm



¿Cuántos signos del Zodiaco hay? ¿Hay 13 signos del Zodiaco? ¿A qué signo del Zodiaco pertenezco realmente?


"No pasan seis meses sin que algún estudiante de Astrología, algún reportero de esos a los que nunca le publican o un astrónomo que quiera vender libros, "descubra" que en la banda zodiacal hay 13 constelaciones (de hecho 14 porque Cetus mete una esquina en la eclíptica a la que no pocos intentan convertir en la ecléctica) y "brillantemente" diga que son 13 los signos.


Si las constelaciones fijaran los signos, actualmente todo Tauro estaría en Géminis y Leo ya tendría que hacer maletas para mudarse a Virgo y Virgo resultarìa en Libra y así....

Primero, ninguna de las constelaciones tiene 30 grados exactos y todos los signos tienen 30 grados exactos.

Constelaciones:

Aries 24.5 grados
Tauro 36.5
Géminis 28.5
Cáncer 20
Leo 35.5
Virgo 44
Libra 23
escorpio 7
Oficuo 18
sagitario 33.5
Capricornio 29.5
Pisicis 37.5
Cetus 0.1
y 22 grados y medio de espacios sin constelaciones.

Así que si constelación es igual a signo son 14 más los 22 grados vacíos.


Extraído de:
http://astrologosdelmundo.ning.com/profiles/blogs/ofiuco-por-vicente-cassanya




"Los signos zodiacales versus las constelaciones:
Vale la pena enterarse a estas alturas que los doce signos del zodiaco no son lo mismo que las doce constelaciones (o grupo de estrellas). Como hemos visto más arriba, los signos del zodiaco son doce secciones de 30° cada uno en la eclíptica, que están relacionados a las estaciones del año y anclados a los doce puntos cardinales del viaje anual del Sol. La astrología occidental, que está basada en las estaciones del año, utiliza el zodiaco tropical o estacional. La astrología india o védica usa el zodiaco sideral, basado en las posiciones de las estrellas en las constelaciones reales, que son grupos de estrellas de distintos tamaños. Debido al fenómeno causado por el "tambaleo" de la Tierra en su eje, ambos zodiacos, en los últimos dos mil años o más, han comenzado a separarse de su alineamiento cada año."

Extraído de:
http://www.astro.com/mtp/mtp62_s.htm



"La Astrología jamás dividió la eclíptica entre doce figuras o grupos de estrellas, sino entre doce segmentos IGUALES ya que fueron precisamente los mesopotámicos los padres tanto del sistema sexagesimal y del consiguiente modo de división del círculo celeste, como de la Astrología.

A dichas doce partes iguales las llamaron signos, es decir "señales" y a dichas "señales" las nombraron como a las constelaciones o grupo de estrellas atravesaba el Sol en su camino circular perfectamente medido, contado y dividido en doce meses."

Extraído de:
http://astrologosdelmundo.ning.com/profiles/blogs/el-ophiuco-vida-y-milagros



- ¿Cuántos tipos de horóscopos existen?

Zodiaco Tropical y Zodiaco Sideral:

http://www.astro-campus.com/articulos/VIDAL/zodiacos2.htm



Zodiaco sideral: contelaciones.

Zodiaco tropical: signos.

"Desde el punto de vista geocéntrico que hemos elegido los astrólogos, tenemos la impresión de que el Sol, la Luna y los planetas orbitan alrededor de la Tierra y los visualizamos como desplazándose ante una lejana pantalla constituida por dibujos de estrellas en el cielo, las constelaciones.

Ese telón de fondo es el Zodíaco. Lo usamos dividido en doce fases o ángulos de 30° no sólo porque doce es el número divisor más fecundo –los antiguos dirían “esotérico”- para el círculo de 360 º, que permite jugar con subdivisiones basadas en el dos, el tres y el cuatro. También porque hay un pulso en el sistema solar que dura treinta días y es el ciclo mensual que liga a la Luna con el Sol: cada treinta días tenemos otra luna nueva.

Esta subdivisión nos define doce ángulos de un círculo que no es estático, sino que es dinámico: es el ciclar de un movimiento espiralado, como son los movimientos de todos los cuerpos del espacio. Cada ángulo es isomorfo a cualidades que tomaremos como hipótesis, para investigarlas y verificarlas. Por ejemplo, el primer ángulo –de cero a treinta- ligado al movimiento de manifestación del nuevo proceso, representa el desequilibrio inicial de todo sistema circular espiralado que retorna sobre sí mismo y toma impulso para continuar el movimiento, en una vuelta siguiente de la espiral."


Extraído de:
http://www.astrotranspersonal.com.ar/elzodiaco.htm




Entonces:


¿Qué estudia la Astrología?


Las constelaciones están formadas por estrellas fijas. La Astrología no estudia estas estrellas fijas sino que intenta explicar la relación que existe entre la vida de nuestro planeta y el resto del cosmos. El hombre, a través de la observación de este movimiento aparente del Sol y de la influencia o cambios que comporta en la vida humana, establece un diálogo entre el cielo y la tierra, entre el todo y las partes.

¿Quién influye a quién? Estamos intentar hablar desde un punto de vista holístico en el que impera un principio vital, el cual mantiene todo en movimiento constante mediante la energía. Esta energía funciona a través de un mecanismo de ida y vuelta, y todos nosotros estamos influidos energéticamente por aquello que nos rodea, al mismo tiempo que también al formar parte de algo, influimos en el medio en que vivimos.

Las cualidades que vemos en los signos, son el aura de la Tierra y la comprensión del Zodiaco tiene otro componente importante de unión con la humanidad. Todos vivimos en el mismo planeta, somos parte de un gran cuerpo; esto, puede abrir nuestra conciencia un tanto egocéntrica a un enfoque mayor hacia un pensamiento humanista. Al mismo tiempo, también somos parte de un cuerpo mayor: nuestra galaxia; y otro aún mayor: el Universo."


Extraído de

domingo, 9 de noviembre de 2014

No soy mis recuerdos, no soy mi pasado

"No somos seres humanos que viven una experiencia espiritual, somos seres espirituales que viven una experiencia humana".(1)

La energía de la Luna nos motiva para acercarnos a los demás. Según el lenguaje simbólico que utilizamos en la Astrología es un planeta denominado de contacto. Es la energía que nos motiva al encuentro con el otro.
Esta semana hemos celebrado Luna llena, el viernes 7, en el eje de Tauro-Escorpio, qué guardo, qué dejo ir; qué sostengo, qué desestructuro. Las fuerzas del Sol y de la Luna en cuadratura  con Júpiter en Leo hacen énfasis en el corazón, y, llevándolo más allá, podemos examinar las trampas del ego, y también revisar qué tal vamos de autoestima, de autovaloración, qué tal vamos de orgullo, de soberbia. Es la oportunidad para equilibrar.



Gran parte de nuestro trabajo evolutivo requiere que vayamos descondicionándonos de las influencias que recibimos del entorno: familiar, educativo, social, cultural, etc., para ir a nuestra esencia, a nuestro ser esencial, para individualizarnos.
Muchos somos los que fuimos aprendiendo a vivir las energías de nuestra Luna en Acuario con todo lo que ello significa, seguir adelante, manteniendo interiormente una actitud de apertura, renovándonos, sirviendo a la humanidad en libertad. La Luna es el pasado, la añoranza. Numerosas veces hemos mirado atrás y los recuerdos nos han estimulado para hacer lo posible por conservar y mantener aquello que nos resulta gratificante, objetos o personas, máxime si es una Luna situada en la casa de Tauro, en la casa II, que ha de aprender estabilidad, pero teñida por la energía de este signo de Acuario. Acuario que la insta al cambio, en maravillosa fraternidad, sí, pero también implica metamorfosis para conquistar mayor autonomía e independencia. Todavía se hace más patente la metamorfosis si la Luna viniera de la casa VIII, porque entonces nos ofrece periódicamente posibilidades de transformaciones profundas. ¡No soy mis recuerdos, no soy mi pasado! Estamos aprendiendo a desidentificarnos de nuestras emociones. ¡Las efímeras emociones! Hemos de ir a la esencia.

"No soy ni mis pensamientos, ni mis emociones, ni mis percepciones sensoriales, ni  mis experiencias. No soy el contenido de mi vida. Soy la Vida. Yo soy el espacio en que se produce. Soy la consciencia. Soy el presente. Soy." (2)


A algunos de nosotros, seres humanos, energías experimentando "ser humano", nos cuesta soltar los recuerdos, nos enganchamos a pensamientos nostálgicos, nos cuesta dejar etapas, nos cuesta dejar acompañantes, y, sin embargo, las circunstancias, las señales, los símbolos, las "casualidades", todo apunta que ha llegado la hora de despedirse, por ahora al menos. Pero, ¡ay! Nos motivan los grandes ideales, el recuerdo de la comunión eterna donde no experimentábamos la "separación", pero en esta dimensión -por ahora, en este planeta Tierra, por ahora- nos movemos en las polaridades, aunque sólo sean aparentes, y estamos llamados a ir encontrando armonía y sintonizar con nuestra fuerza, unida a la Fuerza del Universo, en medio de los grandes cambios que nos renuevan. (La influencia de Neptuno que está a punto de ponerse Directo dentro de unos días se hace evidente produciendo a veces en nosotros confusión, o impulsos idealistas). Vivimos en un movimiento continuo y en nuestra época se aceleran por momentos. Seguimos avanzando, evolucionando a través de la espiral en ondas energéticas expansivas.




¿Qué nos impide la expansión entonces? Uno tiene que asomarse al mar interior de pensamientos e ideas con valor y sinceridad, al mar interior de emociones y sentimientos, con coraje, con sinceridad.
Uno se pregunta, ¿cómo evitar el sufrimiento cuando hemos de poner límites, cuando decimos "no", "basta", "hasta aquí", en nombre de nuestro bienestar, de nuestra libertad, para mantener la alegría y la fuerza del corazón? ¿Cómo evitar precisamente que sufra el corazón en la aparente separación, incluso evitar que sufra finalmente daño físico? Ahí tenemos toda una oportunidad de sanación. El ego utiliza la mente para emitir juicios acerca de lo que sentimos, de nosotros mismos, de los demás. Conectada con mi corazón he de lograr un silencio revelador.

Vamos a aprovechar las energías de Marte-Plutón (Capricornio) en conjunción en conexión con Urano en Aries (cuadratura) para realizar esa acción definitiva que nos permita fluir sin bloqueos de apegos, aceptando la realidad. Cortar lo que no sirve, avanzar por nuevos caminos. Habremos de poner empeño en que sea de forma tranquila, Plutón nos pone en contacto con nuestras sombras, con nuestros complejos, miedos, carencias. Pero también es la hora de ser revelado nuestro potencial y cómo desarrollarlo, al menos ver qué nos estorba en el proceso.

"El cuerpo de sufrimiento es una forma energética semi-autónoma, una entidad formada por emociones, que vive en casi todos los seres humanos. Como todas las formas de vida necesita periódicamente alimentarse, absorber energía fresca. Para recargarse necesita una energía compatible con la suya... Toda experiencia emocional dolorosa sirve de combustible al cuerpo de sufrimiento". (2)

Nos corresponde estar atentos entonces para gestionar nuestra propia sanación, estar despiertos y conectados con lo que nos está ocurriendo. Vamos a ir aprendiendo a alimentar nuestro "cuerpo de paz y serenidad", nuestro "cuerpo de alegrías serenas". Esta es la llamada para conectarnos con nuestro "centro", que a su vez está conectado al Gran Centro Vital de Luz, de Fuerza, de Amor, de Sabiduría. Ahí es posible la sanación porque ahí estamos nosotros, ahí están todos aquellos que amamos, ayer, hoy y mañana. Ahí no existe el tiempo, ni la preocupación, las culpas, ni los deseos tiranizadores del ego... En el Fuego de la Llama del Amor ¡todo es purificado!



Os propongo dos páginas en las que nos describen ejercicios para alcanzar la coherencia cardiaca, respirar con el corazón, entrar emocionalmente en estado de armonía, de relajación:

 http://metodosderelajacion1.wordpress.com/2010/10/06/estres-entrena-tu-coherencia-cardiaca/

http://www.periodicodecrecimientopersonal.com/ejercicio-de-respiracion-para-la-coherencia-cardiaca/



NOTAS
(1) Pierre Teilhard de Chardin

(2) Eckhart Tolle

martes, 4 de noviembre de 2014

Cuadratura, un aspecto de individualización

"En Astrología, un ASPECTO es una fase necesaria de un proceso, el cual está edificado sobre la base de otra fase anterior que forma, ella misma, la base de fases posteriores. Ninguna fase, como parte integrante y necesaria de un proceso orgánico, puede ser buena o mala, en un sentido ético,  moral o incluso general."
De esta manera Dane Rudhyar expone uno de los principios respecto a los aspectos angulares que forman los planetas.





Observando entonces la fase en la que hoy se encuentra la Luna, las cuadraturas y conjunciones, recordamos que las CUADRATURAS vibran con la cualidad de Marte, color rojo, energía, con ellas podemos trabajar, tenemos fuerza para luchar, es un aspecto de rendimiento y los planetas que implicados son instrumentos de trabajo.

Aquí vemos a la Luna, en relación a Marte y a Plutón, en su fase de "cuadratura creciente", como planeta más rápido se aleja del más lento, por delante de él. Esta fase es la que corresponde a la fase de "decisión". Miremos, por ejemplo, en relación a nuestras progresiones, en qué fase está dentro del ciclo soli-lunar la Luna.

Miremos también nuestra carta natal, observemos las cuadraturas, si están en esta fase "creciente", si es así seguramente nos habremos encontrado en nuestra vida en situaciones en las que hemos tenido que tomar decisiones drásticas, avanzar ante las oportunidades, ¡aprovecharlas!, venciendo así resistencias de inercia, a pesar de que suponga una crisis o una ruptura respecto a esquemas cómodos y familiares. Son momentos en que es necesario: ¡actuar! Son crisis de acción. Acción individualizante. Son actos revestidos de FIRMEZA personal para romper con el impulso condicionante pasado que ya es inútil ahora para avanzar.

Esto es muy interesante porque podemos ver si hay tránsitos o progresiones que estén activando estas cuadraturas crecientes presentes en nuestra carta natal.
La cuadratura es un aspecto de individualización porque fuerza, como aspecto que permite trabajar, a "emerger de la matriz parental, cultural y tradicional, a sostenerse sobre los propios pies y enfrentarse al mundo como un verdadero individuo y nos más como un espécimen de la descendencia o de la época." (*)

Es increíble las oportunidades que tenemos por delante al observar las cuadraturas más importantes en nuestra carta natal. Estos planetas al encontrarse en este punto del ciclo están indicando que durante etapas anteriores del proceso cíclico las funciones representadas por los planetas se han afirmado insuficientemente, una en relación a la otra, en forma dudosa o pasajera. La presencia de estas cuadraturas crecientes importantes en nuestra carta astral nos indican que somos llamados a un "anclaje", ahora podemos actuar de forma precisa con una actividad constructiva de formas, una actividad que une las dos funciones planetarias y prepara el camino a la culminación de su relación. No es necesario vivir sucesos traumáticos o dramáticos ni sufrir crisis psicológicas. Lo importante es superar el miedo y la inercia para romper esquemas repetitivos. Si el miedo domina nuestros actos, los sentimientos y la voluntad el crecimiento, el movimiento se bloquean y paralizan. Así pues surge la tensión adecuada, incluso una desesperación, que nos da la capacidad de romper los vínculos con nuestros  miedos o nuestra inercia y dar el paso, que de otra manera no habríamos podido dar, ni querido hacerlo.

(* Lectura recomendada, Dane Rudhyar, "Les aspects astrologiques".)