martes, 6 de agosto de 2013

Renaciendo en la alegría

Luna Nueva de Agosto en el signo de Leo


A pesar de las circunstancias que cada uno estemos viviendo, a pesar de nuestras expectativas particulares, a pesar de los desafíos que estemos afrontando, a pesar de los cambios que nos llevan a trabajar la adaptación, a pesar de posibles decisiones que habremos de tomar y que puedan provocarnos cierta ansiedad, “a pesar de” paremos un momento y permitámonos sintonizar con la energía que los planetas en su danza están a punto de llevar a cabo esta noche con motivo de la Luna Llena. ¡Recibamos sus dones!
La carta de la lunación presenta en el Ascendente al signo de Aries, fuego, y el Sol y la Luna están en Leo en la casa V, que rige Leo, también de fuego.

Primeramente podemos recibir un nuevo impulso, no sólo para nuestras actividades externas, recojámoslo ahora para nuestra propia evolución, para despertar consciencia. Es tiempo para poder acelerar la comprensión y la resolución de algunos de nuestros interrogantes más existenciales. Esta inmensa energía nos permitirá desarrollar a lo largo de las próximas semanas nuestro potencial creativo, la expresión de nuestra esencia. Y para aquellos que aún están buscando cómo manifestarse en el mundo es el momento idóneo para recoger fuerza, iluminación, chispa e ingenio para ello. Dejemos que nos nutran los efectos de nuestro atrevimiento y los riesgos que asumimos para mostrarnos ante el mundo. ¿Quién soy yo? ¿Lo hemos descubierto? Sentémonos y centrémonos en el corazón, en el Amor. Transformemos el arquetipo interno de víctima y construyamos una nueva realidad que nos aporte a nosotros y a nuestro entorno alegría y fuerza. Esta es la oportunidad que nos ofrece esta lunación, además del trabajo personal y los dones según dónde se sitúe en su carta astral. El ingenio se aviva y los cambios son más llevaderos, así que pongámonos manos a la obra con calma, silbando una de nuestras canciones favoritas, bailando al ritmo de uno de nuestros temas predilectos. Es una noche mágica para recargarnos.

El Ser Solar ha venido a encarnarse en este planeta Tierra en una personalidad lunar, este Ser Solar, parcela de la Energía cósmica, ha escogido una personalidad para realizar la experiencia de la vida terrestre, alegrarse, sufrir, pero progresar y evolucionar a través de las experiencias.
No es entonces la persona quien tiene un alma sino el alma quien dispone, o más bien debería disponer, de la persona, si ésta no intenta asumir la prioridad.” (Germaine Holley, Astrologie dynamique de l’évolution).

Y para trabajar en nuestras meditaciones, en nuestras visualizaciones, para trabajar en nuestras sesiones de “sanación” o “autosanación” también tenemos algunas claves que nos proporciona esta lunación para las próximas semanas, a lo largo de este ciclo. ¿Qué pueden estar compartiendo Júpiter, Plutón y Urano formando un triángulo de rendimiento? Vamos a sintonizarnos a continuación también con esta vibración energética intensa para ayudarnos en nuestros procesos. Independientemente de cómo afecte personalmente a cada uno en su carta astral.


Algo empieza, algo se inicia, y lo importante es permanecer atentos a la calidad de nuestras emociones y a cómo éstas nos pueden afectar, interrumpir o perturbar en este camino de la luna nueva de agosto. Podemos transformar y cambiar, hay momentos en que todo será fácil, pero no seamos exagerados ni demasiado exigentes, con nosotros mismos o con los demás. Evitemos la dureza, la impetuosidad y la exaltación emocional que pueden perturbarnos internamente, parémonos y soseguemos nuestro ser, sobre todo nuestro ego cuando se pone a la defensiva sin motivo porque surgen nuestras inseguridades y miedos. Observo a la Luna en conjunción con el Sol que rige en la lunación la casa IV de Cáncer. Demasiada ambición, demasiada soberbia, demasiado orgullo atan al Emperador luminoso y sabio que vive en nuestro Corazón deseando prodigar amor, alegría y vida. Observando a Plutón en Capricornio en oposición a Júpiter en Cáncer, ambos en cuadratura con Urano en Aries. No hay aire en la carta de la lunación. Tengamos en cuenta que podemos ser algo subjetivos y no ver más allá de nuestros sentimientos y complejos, podemos ser subjetivos queriendo imponer nuestro criterio y nuestros planes y puntos de vista. La unión del Sol y la Luna en Leo nos invita a trabajar la energía del chakra del Corazón y el Yo superior nos permitirá utilizar los recursos energéticos adecuados que nos ofrece esta lunación, estemos entonces alertas a las subpersonalidades menos integradas y con más carencias que toman el poder, la “programación del karma”, para ayudarnos a reequilibrar el Corazón y realizar nuestro Dharma. Conectémonos con la belleza de la creación, amemos, dejémonos querer, no nos centremos tanto en lo que queremos exclusivamente nosotros y estemos atentos a lo que necesitan los demás para apoyarles, en cada momento según podamos, según nuestras fuerzas, según nuestra inspiración, disfrutando de ello. Que no nos constriña un sentido del deber estricto y severo que apaga precisamente nuestro entusiasmo, espontaneidad y creatividad. Disfrutemos de la vida, de la luz y el color de la creación, de la variedad, de la música, los aromas, conectémonos con la energía de nuestro cuerpo y cuidémosle para que pueda expresarse a lo largo de estas semanas que nos invitan a irradiar desde el centro del diamante que ocupa el lugar central de nuestro corazón, donde se asienta la energía Divina como un Arco Iris mágico que nos renueva cada día.

domingo, 4 de agosto de 2013

REBOSANDO AMOR

Quién no ha experimentado en algún momento de su vida una época, o algún momento, de gran angustia en el que uno se siente desbordado, con ansiedad y sumido en un mar de tristeza. El ser tiene la sensación de no poder más a no ser que el Corazón recobre su fuerza y acuda al rescate. El ser interno sabe que sólo el Corazón tiene la Fuerza para devolvernos el equilibrio.
Como no hay plegaria sin respuesta, siempre oídos angelicales y dispuestos a ayudarnos están abiertos a nuestras peticiones, llega la barca que nos transporta hasta la orilla.
Si permanecemos receptivos y conscientes de tantos regalos y dones que nos ofrece la vida, si permanecemos abiertos a la dulzura divina, alas de ángeles transforman nuestro espíritu para que podamos recobrar liviandad.

Compartir con los seres queridos momentos de paz, de sosiego, de conversación tranquila, salir a pasear juntos, tomar algo juntos, abrazar y dejarnos querer, mimar y cuidar a los que sabemos que nos quieren bien, tal como son, con sus recursos y sus medios, sin juzgar, sin criticar, acogiendo, en comunión permite a nuestro corazón abrirse de nuevo y empaparse de amor, de amor Divino, de amor humano, rebosando en amor nuestras heridas se curan y somos transformados, toda energía queda transmutada y atraemos “Vida”.

La copa de tristeza de nuestro pulmón se va llenando de la energía del Amor y rebosa, desborda, no queda resquicio de esas sensaciones ni de qué las provocaron. El corazón está alegre y agradecido. La paz vuelve a nuestras mentes, la serenidad recobrada permite al cuerpo sentirse de nuevo fuerte.
Permite a la Vida sorprenderte y que tu vida en esos instantes mágicos, rebose de amor.


Breve ejercicio de Visualización - Relajación


“Hay un espacio en tu corazón donde sentada en un trono se halla una bella flor, delicada, aromática. Cierra los ojos y visualiza sus pétalos, cuéntalos, empápate de sus colores, de sus formas. Entra dentro de la flor y fúndete con la savia que la alimenta, eres esa savia, eres vida, eres color y forma, eres aroma, siente la fuerza de creación. Respira esa fuerza creativa de la savia, inspírala. Visualiza como entra en tus pulmones y los recarga con luz de arco iris. Visualiza como se funde con tu corazón. Visualiza como desde el corazón en forma de rayos se distribuye por todo tu cuerpo, hacia el abdomen, hacia las piernas, hacia los brazos, hacia la cabeza. Respira en paz y en silencio….
Escucha a lo lejos el canto de una fuente dorada, el sonido del agua acaricia tus oídos y se filtra en tu cuerpo dulcemente derramando en todo tu cuerpo vida y fuerza.
Una voz te llama por tu nombre: escucha como lo repita con suavidad una y otra vez. Es tu nombre, eres tu, único. La Vida te llama por tu nombre y desde tu corazón respondes “gracias”. Rebosando amor conectas con tu cuerpo de nuevo, siente tus pies, tus piernas, tus caderas, tu vientre, tus brazos, tu cabeza, el latir de tu corazón. Inspira y expira pausadamente, aquí y ahora, rebosando amor”. ¡Gracias!