viernes, 25 de mayo de 2012

DE NUESTRA ATRACCIÓN POR DETERMINADAS FIGURAS GEOMÉTRICAS


Meditando en la energía y simbolismo del octaedro


Platón atribuyó la forma del octaedro al elemento aire, ya que el aire sigue al fuego, el octaedro sigue a la piramidal por su facilidad para el movimiento.
El octógono está presente en la construcción de todos los edificios templarios, también lo encontramos en el edificio de la Torre de los Vientos, en Atenas, ya que es de planta octogonal. También en algunas Catedrales aparece un octógono, por ejemplo:
Francia: Catedral de Notre Dame de Senlis; laberintos en forma octogonal: Catedral de Reims, Arras, Catedral de Amiens.
Reino Unido: Catedral de Ely, Catedral de San Nicolás de Wells.
En la ciudad de Goya, en Argentina, encontramos que la cúpula de la iglesia La Rotonda se apoya sobre un octógono.
El octógono simbólicamente representa un nexo entre el cuadrado y la curvatura de la esfera, tenemos así la unión Cielo-Tierra, lo celeste y lo terrenal.
El octógono es un patrón que duplica la fuerza de cohesión (el Amor –Venus- es una fuerza de cohesión -la polaridad de la búsqueda-, siendo Urano una energía que nos desea unir por solidaridad, la unión fraternal lejos de convenciones o compromisos. Neptuno, rige el Amor infinito, el amor universal, y materializadora, que corresponde con Saturno, del cuadrado -la Tierra y sus cuatro elementos o cuatro puntos cardinales; los cuatro humores) y que nos proporciona ampliamente la fuerza y el gran poder de la cosecha, del reconocimiento y de la expansión (llegando así a Plutón que nos otorga la conciencia de que somos una parte del gran ser, la unión con la Esencia Eterna).
Es un arquetipo espiritual que permite un camino hacia nuestro interior, nos proporciona amplia armonía (Libra), supone la amorosa energía maternal (Luna) y la fuerza necesaria, o disciplina (Saturno), para trascender el sufrimiento y transformarlo en felicidad (Júpiter).
Este arquetipo nos permite alcanzar un nivel mayor de lucidez, sinceridad, verdad para resolver los conflictos de dualidad. Alcanzando así la autenticidad.
En todo proceso de dolor en el que aparece conflicto apoya alcanzar el perdón sincero y el consuelo.

Su utilización en Astrología a la hora de establecer los aspectos o relaciones angulares entre los planetas:
El número 8 es dos veces 4.
El número 4 es dos veces dos. El número 2 es polaridad, complementariedad y conflicto. Debido a estas fuerzas en tensión nos vemos obligados a despertar conciencia, al menos hay una llamada a través de la presión al despertar, por tanto surge interiormente un impulso hacia la reflexión sobre uno mismo. El número 4 es resistencia, materia.
Por tanto cuando llegamos al 8 tenemos Polaridad + Resistencia.
En Astrología tenemos dentro de la familia de aspectos basados en la división del círculo por dos la oposición, la cuadratura, la semicuadratura y la sesquicuadratura. La conciencia ha de hacer un esfuerzo para buscar el punto de equilibrio entre fuerzas internas que se dirigen en direcciones opuestas, o en direcciones que nos requieren un empeño y voluntad concentradas para conseguir aliarlas y armonizarlas debido a connotaciones de incompatibilidad entre ellas, produciéndose de ello un empuje a la acción y al dinamismo.

viernes, 18 de mayo de 2012

De cómo no perdernos nadando en la riqueza


Antes de que el Sol deje el signo de Tauro, y coincidiendo con esta época en la que todos estamos presentando nuestras declaración de la renta a hacienda (Escorpio), podemos cuestionarnos acerca del valor del dinero, que es lo que gobierna este signo y su regente Venus, y lo que en realidad puede o pudiera aportarnos, yendo más allá de lo necesario para vivir con holgura y dignidad.


Porque, en realidad, la riqueza tiene sus trampas, y hay quienes desean liberarse de sus cadenas aún a costa de ser señalados por el mundo como “locos”. Si no te lo crees, he aquí una historia, seguramente poco común, a modo de ejemplo.


A pocos se nos ocurriría que el psicólogo al que acudimos nos instale confortablemente en un diván que puede subir, subir y subir. Una imagen que no concuerda con lo que, precisamente, se supone que ocurre durante un psicoanálisis: descender al inconsciente y bucear en él para encontrar la clave de la salvación y la curación. Pero es que se trata de encontrar las causas de una posible “locura” en los elevados ideales que inspiran a una bella viuda que pretende legar su fortuna a la Hacienda Pública



Louisa es hija de una ambiciosa mujer (aunque la boca materna predique lo contrario) y los hechos confirman la controversia, pero precisamente porque va creciendo y viendo lo que provoca en su familia este ansia de dinero y poder de la madre. Louisa siente un muy especial rechazo por el “vil metal” y por las personas que lo poseen. Todo su interés es el amor, en una actitud de compensación por el que faltó en su casa.


Así comienza la película Ella y sus maridos, estrenada en 1964, y que protagoniza Shirley MacLaine, en el papel de Louisa Foster, junto a otros magníficos actores. Tenemos por ejemplo al simpático y entrañable Dean Martin en el papel de Leonard Crawley, hijo del magnate de la pequeña localidad donde reside Louisa, y al que asombra ver encarnar este papel de galán maligno que desea casarse con Louisa no por amor, sino precisamente porque ella es la única muchacha de la localidad que no desea ni su dinero ni su posición.


A pesar de que esta película se nos presenta estructurada en una puesta en escena poco común, muy innovadora y original, con unos escenarios magníficos en cuanto a su creación y color, sin olvidarnos del fastuoso y lujoso vestuario, no deja de ser una comedia romántica que nos expone cómo el exceso de codicia y la necesidad de poder deshumanizan precisamente a un ser humano, privándole de su dignidad y del gozo, y lo peor, nos lo presentan en situaciones patéticas que realmente hacen sentir vergüenza ajena, sobre todo en contraste con la nobleza y la sinceridad del personaje de Louisa.


Dick Van Dyke, en el papel de Edgar Hopper, aparece en escena como el polo opuesto a Leonard. No tiene ningún interés por hacer dinero ni por conservarlo, vive en su humilde “finca rural” pescando mientras lee a Thoreau. Precisamente en uno de esos días, reposando en su barquita mientras lee y esperando que algún pez pique el anzuelo de su caña, pescará también a la bella sirena que es Louisa, quien a su pesar será testigo de la gran transformación que sufre este personaje con quien tan sólo deseaba compartir una sencilla pero plena vida de amor romántico.


Nuestras vidas se desperdician por los detalles, pequeños detalles, pequeños”. (Henry David Thoreau).


Esto es algo que no debió olvidar Dick porque se lanzará hacia una carrera loca en pos de dinero y poder, hasta sustituir a los Crawley y hacerse con el control de la ciudad, y mucho más allá. Y Louisa se encuentra con la soledad, con lujos muy solitarios, ya que en realidad su marido se termina enamorando profundamente de sus ambiciones y sólo vive y muere para las mismas.

Louisa conocerá más tarde a Paul Newman, en el papel de Larry, un extravagante pintor entregado al arte por el arte, a la inspiración interior desde la creatividad por el puro placer de permitir el estallido poético, y con quien consigue vivir maravillosamente en una barcaza en el Sena durante algún tiempo. Hasta que un día Louisa, como le ocurrirá posteriormente en otras ocasiones, tiene una de sus inocentes y frescas ideas: lo que puede cambiar una vida escuchar un disco de vinilo. Porque las tentaciones –¡ay, las tentaciones!–, los delirios de grandeza que pueden surgir, son capaces de propulsar a los grandes genios hacia la perdición, hacia el tormento que produce la llama del deseo de poseer y tener más y más hasta ser consumido por ella.


Una bruja que desea desprenderse de su fortuna”, así prosigue Louisa relatando al psicólogo, papel protagonizado por Robert Cummings, sus aventuras, porque aún hay más. Conoció posteriormente a Rod Anderson, papel protagonizado por Robert Mitchum, quien parecía prometer felicidad puesto que ya tenía mucho dinero y poder, así que no tenía por qué ir a buscarlo. Pero, ay, los estragos que puede provocar el alcohol. Dejo que descubráis como un toro puede destruir un hogar tras unas copas de más.


Y como la vida sigue y la música y el baile aportan un toque mágico, Louisa conoce a Pinky Benson, papel protagonizado por Gene Kelly, un artista que disfruta mucho desde hace años con su monótono trabajo. Hasta que un día –de nuevo a partir de una sugerencia de Louisa– aparece en escena sin disfraz, tal cual.


Cuatro matrimonios por amor y un hombre al que odiaba…”

Este empieza a ser el discurso del psicoanalista pero queda interrumpido por su impulsivo deseo de proponerle el matrimonio a Louisa. Sin embargo, nuestra sincera y noble Louisa no duda en rechazarle, puesto que no está enamorada de él en absouto. Los cálculos del psicoanalista no van bien, no contaba con el amor, así que desconecta de la realidad, para nuestro asombro, claro. Y aparece de nuevo en escena el transformado Leonard-Dean Martin, quien ahora trabaja de portero y en cierto modo de guardaespaldas del psicólogo. Louisa le pide perdón por haber arruinado su vida años atrás, sin quererlo, a través de su primer marido, pero Leonard no vive compungido por ello, ni mucho menos:


Cuando lo perdí todo, empecé a vivir”, le dirá Leonard a Louisa. Porque Thoreau de nuevo guía los pasos del amor idealista que conduce a la verdadera felicidad y armonía:

 “Simplificar”.


Tal vez esta clave resulta de nuevo ser muy importante en nuestros tiempos actuales: Simplificar. En 1964, Júpiter estaba en el signo de Tauro, como lo está aún ahora en el 2012, y Urano y Plutón se encontraban en el signo de Virgo, en conjunción. Actualmente se encuentran en cuadratura, desde Capricornio y Aries. Una vez más, estos cambios (Urano) y transformaciones (Plutón) nos están queriendo traer a la conciencia de los hombres nuevas pistas que nos ayuden a conseguir realizar nuestra más importante vocación: ser humanos. Y como seres humanos hemos de recordar que todo lo que nos desvíe de unirnos con el propósito de construir un mundo solidario para todos nos conduce cíclicamente a situaciones tensas en las que hemos de plantearnos cómo renovar y cambiar las estructuras. Y es mejor hacerlo con conciencia y organizadamente que de manera impulsiva y radical, mejor con tiempo para reorientarnos de nuevo desde los más altos ideales que, puestos en acción por un número cada vez mayor de personas, conducirán al planeta a la armonía. Está en nuestras manos. El futuro lo escribimos entre todos. Y no dejamos de tener ayudas, inspiraciones y oportunidades. Siempre es preferible ser protagonistas activos, cada cual a su manera y según su propio destino.

miércoles, 16 de mayo de 2012

Mi refugio y mi evasión


Cuando empecé a ver la película La gata sobre el tejado de zinc (Cat on a Hot Tin Roof), dirigida por Richard Brooks en 1958, nunca llegué a pensar que dicha película constituyera una representación de un proceso de sanación y liberación a modo de constelación familiar.

Genial interpretación de todos los actores, magnífico guión y dirección. Una obra de Tennessee Williams que en pantalla ofrece a los sentidos el disfrute de los decorados, de la puesta en escena y de la presencia de estos intérpretes que se sumergen intensamente en sus complejos personajes con tanta soltura y dedicación.

Sin haber leído previamente  ninguna crítica, ni siquiera el guión, que me predispusiera a tener ideas y prejuicios en cuanto a su contenido y personajes, me sumergí en las primeras escenas que, inevitablemente, despertaron mi espíritu de investigación psicológica: ¿por qué el personaje interpretado por Paul Newman (Brick) está sumergido en el alcoholismo? ¿Por qué no puede ser feliz con su linda pareja Maggie (Liz Taylor), que además no carece de inteligencia emocional y que se muestra comprensiva y enamorada? ¿Por qué tanta desgracia? ¿Por qué se refugia en la botella y se evade con el alcohol?

Pero aparecen otros personajes con múltiples síntomas también de dependencia, como es el padre de Brick (Burl Ives), adicto al dinero y al poder, a generar riqueza y tener poder, siendo consciente del juego que ello entraña: desenvolverse en un mundo de mentiras, de hipocresía, de intereses en el cual es necesario adaptarse y sobrevivir demostrando ser el más fuerte, el más hábil, el más astuto. Pues lo importante es tener dinero, mucho dinero y poder. Sin embargo, parece que la proximidad de su hijo Brick, tanto para el padre como para la madre del mismo, junto con su pareja, son dos energías irresistibles, es una atracción inevitable que no consigue dispersar las atenciones que prodigan su otro hijo, Gooper, y su esposa. Como siempre, la luz consigue engullir a las tinieblas, no para destruirlas con saña, sino para transformarlas también en luminosidad y gozo.

Al fin y al cabo, la madre de Brick ha sido una adicta a las compras, acumulando objetos inservibles que terminan en un sótano absorbiendo polvo y olvido. Con los objetos encuentra una especie de refugio también respecto a la dureza y el vacío que encuentra en la convivencia con su esposo. Por su parte, el padre de Brick es adicto a su insaciable sed de dinero y poder, mientras que el hermano y su esposa se muestran serviciales  y complacientes sólo por el interés de heredar. Todos interpretan un papel y ninguno de estos personajes expresa realmente su verdad interior. Pero Brick es el chivo expiatorio de la familia, la oveja negra, es quien carga con los complejos y traumas de todos, se convierte en el inútil de la familia, ya que a él no le interesan ni el dinero ni el poder, sólo desea “desconectar”. ¿Pero qué aflige realmente a Brick? Se nos desvela tras su adicción una muerte lenta que se autoinflige, como castigo, por haber desconfiado en una ocasión y haber fallado a su mejor amigo, quien en realidad era débil y se apoyaba únicamente en su fuerza (también otro personaje dependiente). Un amigo que era muy importante para Brick, mucho más importante que el padre, que sólo se cuidó de proporcionarle “cosas” y dinero (las cosas no lo son todo, como le dice al padre, quien no comprende por qué su hijo le rechaza y se aleja de él, que puede dárselo todo). Será en el sótano de la casa, un lugar asociado a la energía de Escorpio, donde se producen las mayores confesiones y liberaciones de esa noche de tormenta en que las aguas limpian y purifican emociones y sentimientos enterrados en lo más profundo de muchos de estos personajes.

Brick conseguirá perdonarse y abrirse a la verdad que Maggie intentaba comunicarle. Su padre conseguirá abrirse al amor de su esposa, que a pesar de todo está a su lado siempre, soportando su mal carácter. El hermano reconoce que se presta a los juegos de manipulación que su esposa le sugiere, cegado también por las ambiciones materiales. Y el padre de Brick destapa su baúl de los recuerdos, permitiendo al espíritu de su propio padre ayudarle a abrir el corazón, un padre que no supo proporcionarle un mínimo de bienestar material, un vagabundo, un sin techo, un marginado, un inadaptado en extremo, pero que siempre mantuvo a su hijo cerca, a su lado, dándole lo que tenía por poco que fuera, y lo más grande, su cariño. Esa fue su herencia, este es el momento de la verdad, de volver a las raíces, a los antepasados, como significa la casa IV en Astrología y el signo de Cáncer. Una herencia –volvemos a temas de Escorpio y a la casa VIII como fundamento de la película– que nunca reconoció mientras a lo largo de su vida escalaba las cimas del estatus social, del renombre instigado por sus deseos de vanidad, de engrandecimiento y de codicia. Dicha carrera le hizo perder el interés por las personas, por lo que son, por sí mismas, en cuanto a los miembros de su familia y  respecto a sus empleados. Y todo ello sin haber disfrutado ni sentido alegría de vivir, como reconoce en estos momentos en los que el dolor y la muerte le atenazan.

En la verdad, en la sinceridad, afrontando los fantasmas interiores de los miedos más profundos, se produce la apertura de corazón, que es la salvación, lo que nos regenera, nos renueva y nos redime, permitiéndonos renacer, avanzar y evolucionar como Seres Humanos.

Final magistral. Ahora sí se puede manifestar la vida latente, desde y en la verdad, en la autenticidad, con gozo y alegría para expansionarse, la que siempre estuvo ahí esperando ser liberada.

viernes, 11 de mayo de 2012

¿Por qué establecer y mantener relaciones basadas en la Confianza?


Digamos que el día 6 de junio el Sol y Venus estarán dispuestos para bailar un tango. Elijo este baile por aquello de que se baila muy “agarraos” ya que astronómicamente estarán en conjunción, y no me parecía tan popular y fácil de entender por la mayoría de las personas este hecho que los astrólogos denominamos así, en lo que respecta a “tránsitos planetarios”. Y bien mirado, dejo este baile ya que al fin y al cabo dentro de la conjunción con el Sol,  Venus también estará en contacto con Marte (cuadratura), y siempre ambos tienen cierta connotación erótica, de pasión y sensualidad.

Este fenómeno es extraordinario ya que se produce dos veces solamente en un intervalo de 8 años, el último fue en el 2004, y después puede pasar un siglo hasta que vuelve a ocurrir, creo que ninguno de nosotros posiblemente esté presente para el de diciembre del año 2117, o tal vez sí, nunca se sabe cuánto puede adelantar la ciencia, dejamos así un espacio para la sorpresa.

Venus desfilará delante del Sol, será como un eclipse, pero debido a que su tamaño es menor que el del astro rey no podrá cubrir el disco completo.

Todavía estamos ahora bajo la regencia de Tauro que gobierna lo más físico y práctico, y Venus es su regente, pero ya se encuentra en Géminis, así que vamos a reflexionar un poco porque todos podemos sacar gran provecho de esta fuerte energía. Seguramente muchos ya hemos ido notando a lo largo de estas semanas su influencia, unos más que otros, depende de la posición de los planetas en nuestras respectivas cartas astrales, pero toca pasar revista y reordenar lo que sea necesario.

Elegí un título bastante serio ya que la carta astral del día de la conjunción me inspiró a ello. Estamos hablando de un Saturno en Libra actualmente, y el día de la conjunción estará la Luna en Capricornio, en conjunción con Plutón, así que vayamos al fondo y vayamos a ver qué hemos de hacer (trígono Marte) para conservar una buena estructura que sostenga la unidad familiar, la relación íntima, el ambiente adecuado para compartir emociones y sentimientos, sintiéndonos acogidos (sextil Neptuno). Si algo he de cambiar (cuadratura Urano), he de reflexionar qué y cómo, cuándo será el momento idóneo, sin desaprovecharlo. O lo inesperado irrumpirá en mi vida obligándome, una dos, mil veces, hasta que decida afrontar el cambio necesario sabiendo que renovar es vital para avanzar y no enfermar.

Hemos de considerar todas las posibilidades, incluso puede haber varias, esto nos inspira Mercurio desde Géminis, y podemos elegir lo que nos proporcione seguridad, está en contacto con Saturno, aunque tengamos que ir construyendo algo nuevo, pero con confianza, sabiendo que recibiremos ayudas, (trígono con Neptuno). La confianza en esencial en estos tiempos porque nos inspira toda clase de salidas para situaciones de bloqueo, de estancamiento. Siempre podemos salir y seguir adelante. El camino sigue, es infinito, como la existencia, como la Vida.

En cada época, en cada momento de crisis y de cambio siempre se nos otorgan múltiples dones para recargarnos cuando es necesario de fuerzas y nos inspiran ideas geniales con el objeto de descargarnos de todo lo que es excesivamente pesado e innecesario. Actualmente Neptuno desde Piscis nos ofrece muchas herramientas. El amplio abanico de medicinas alternativas, holísticas que complementan cualquier proceso de curación con medicina alopática. No hay motivo para quedarse sombríamente triste y absorto en un cielo gris y lluvioso cuando el arco iris nos está anunciando que está a punto de salir el Sol. Esta conjunción Sol-Venus es una oportunidad para conectarnos con la belleza interior, con la belleza del mundo, con todo aquello que pueda elevarnos, y siempre va a elevar a nuestros espíritus lo bello, lo armónico, y algo que es gratis y está al alcance de todos, reconectarnos con la Naturaleza.

Aquellos que lo deseéis podéis preguntarme de qué manera particular os va a afectar, especialmente todos los que os habéis suscrito hace meses a la lista de “Alta Signos”. Pero serán bienvenidas peticiones y preguntas de cualquier persona que se acerque en este momento a esta lectura y le surjan interrogantes y dudas. Como bien nos invita Venus en Géminis, es momento de apertura a la vida social y a las relaciones para conocer mejor aspectos de nosotros mismos relativos al amor.

A aquellos a quien les aspecte a su Luna de manera armónica les cuestionará o hará vivir situaciones de dulzura, de ternura, respecto a su feminidad, respecto a la familia, a las mujeres de la familia, a la vivienda.

A aquellos a quien aspecte a su Sol tal vez tengan que cuestionarse acerca de su autoestima y autovaloración, su creatividad y su autoexpresión.

Aquellos a quien aspecto a su Marte tal vez se cuestionen acerca de sus relaciones físicas sexuales, de su poder de seducción y de su facilidad o resistencia para dejarse seducir.

Aquellos a quienes aspecte a su Júpiter podría traerles situaciones de placer, de bienestar, facilidades en su vida social y afectiva, prosperidad económica incluso, o tal vez un deseo irresistible y desmesurado de gastar, habrá que tener cuidado y no dejar de ser prudentes.

Aquellos a quienes aspecte a su Saturno tal vez puedan ir más allá de los límites que se han impuesto y se relajen en sus relaciones íntimas, tal vez concreten una relación que lleva tiempo demorándose, tal vez se cuestionen acerca de la frustración de cierta relación o relaciones personales.

Pero todo dependerá también de dónde tengamos cada uno de nosotros a Venus en la carta astral, en qué signo, a qué elemento pertenece y qué tránsitos están pasando, está recibiendo Venus, porque será un momento muy distinto y particular. Cada uno de nosotros estamos en un momento evolutivo diferente y a la vez estamos involucrados en un  momento histórico y socio-cultural que de alguna manera tiende a condicionarnos, su decisiva influencia dependerá de nuestro grado de madurez y de individuación concreta, cuanto más conscientes seamos de nosotros mismos en cada momento, mucho más fácil será, disfrutaremos de mayor libertad para decidir y elegir pudiendo utilizar nuestra voluntad y determinación para seguir o emprender nuevos caminos.


Venus es el arquetipo de la energía femenina, es yin, mientras que el Sol es yang y representa la luz de la conciencia, ¿quién soy yo?

Este fenómeno astronómico podemos aprovecharlo todos para reflexionar acerca del Amor, de la energía del Amor, y los juegos del amor, la seducción típicamente venusina, gustar, atraer, disfrutar. Pero podremos ir más allá porque no se trata de una conjunción con Marte, ambos podrían establecer una relación típica de amor ardiente y apasionado a nivel físico, por ejemplo. Con el Sol se desencadenan otras motivaciones, nos invita a poner atención, a “ver” qué tenemos dentro de nosotros, qué valoramos, qué nos motiva a la hora de relacionarnos, qué valoramos y nos resulta atractivo para comprar, para usar, para llevarnos, puesto o para decorar nuestras casas y espacios, qué tipo de creatividad surge espontáneamente dentro de nosotros y nos revitaliza el expresarla. Y ya que está también en contacto con Quirón pido que sus rayos sanadores también puedan, si le dejamos, aportar luz para estos momentos de amplitud de conciencia y reflexión, de nuevas vivencias que muchos estamos experimentando.

Ya que ha sido un regalo de la Vida quería compartir en estos momentos de pre-conjunción y en sintonía con los temas que son realzados los contenidos más importantes y que deseo destacar, con motivo de esta conjunción, de una película que se estrenó allá en 1938, “Los alegres vividores”, “The young in heart”.

En esta película nos encontramos con una situación digamos al estilo de Géminis-Neptuno, una familia un tanto dual. Papá, mamá, un hijo y una hija que viven en un mundo de fantasías y engaños, aparentando ser quienes no son, tener lo que en realidad no tienen, personajes que se sumergen mimetizados por la forma externa en la alta sociedad, su objetivo: aprovecharse del dinero de personajes que de todos modos tienden también a vivir en un mundo superfluo y de vanidad. Descubiertos por la policía deberán tomar un tren y regresar a su país. En el tren van y, por cierto, bastante muertos de hambre. Así que la ocasión se presenta única cuando conocen a Doña Fortuna…  una ancianita dulce, amable, sola y muy adinerada. Pero en esta ocasión hay mucho fondo, hay mucha sabiduría aprendida en las horas de soledad, que no ha dejado un poso de amargura y resentimiento, por cierto.

Desde luego la Fortuna les va a cambiar, porque de todos modos nadie nos quedamos sin redención y las oportunidades para poder avanzar y que nuestra vida tome un giro diferente se nos presentan siempre, a todos y cada uno de nosotros. Deciden quedarse con la ancianita esperando poder heredar. Pero mientras han de llevar vidas respetables, así que padre e hijo se ven obligados a buscar trabajo. Trabajos en los que por cierto se van a realizar completamente, y aquello que en principio les parecía como algo terrible, ¡trabajar!, termina convirtiéndose en una serie de ocasiones para desplegar su potencial intelectual y creativo, ya que a nivel de relaciones no necesitan más que una lección, que les dará doña Fortuna, la del amor verdadero, que nunca antes habían experimentado. Esta conjunción Sol-Venus activada por Quirón y por Marte es toda una oportunidad para la apertura de corazón. Doña Fortuna es avisada de con quien vive, pero no encuentra en ello motivo de reprobación porque ante todo siente compasión por la familia y las circunstancias que han podido hacerles encontrarse en esa situación que sólo puede conducirles a la desgracia y al vacío existencial, y a la soledad, que tan bien conoce ella por propia experiencia.

¿Qué hacer para salir de la soledad? ¿O qué evitar para no encontrarse con la soledad más absoluta?

No quiero desvelaros todos los secretos de esta maravillosa comedia y su encantador hechizo para transportarnos a otra dimensión, precisamente para encender esa vela que la conjunción Sol-Venus va a realizar.

La clave, si queréis un anticipo, es “confiar en las personas que nos aman”…

Sin confianza ¿qué nos queda? Vacío y soledad.



¿Y cuándo la confianza es traicionada por la mentira y el engaño? ¿Cuándo se faltó al respeto?

¿Qué giro nos obliga, o nos induce, o nos invita a dar entonces las circunstancias nuevas con las que nos encontramos?

Porque una conjunción es un encuentro definitivo a partir del cual establecemos un nuevo rumbo, un nuevo camino, una etapa nueva de aprendizaje, de vivencias.

Al fin y al cabo vivimos en unos tiempos sociales influidos por el color de la presencia de Urano en Aries en cuadratura con Plutón en Capricornio y en ocasiones se podría tender a actitudes radicales y extremistas, siendo en ocasiones el motivo la ambición y el poder, por no olvidarnos del poderoso caballero don dinero. Pero Neptuno, el idealista, desde Piscis nos vuelve a invitar a mirar el corazón, a mirar dentro, ya sea a través de visualizaciones y fantasías, de encantos y rezos, o tal vez a golpes de cambios de fortuna. En esta carta astral del día 6 observamos que en agua están tan sólo, precisamente, Neptuno y Quirón.
 

Saturno en Libra muchas veces nos indica que podemos establecer límites muy rígidos en nuestras relaciones, “pasar hambre” de afecto y ternura, de atención y comprensión incluso, en nuestras relaciones por mantener una cierta armonía y equilibrio, al menos aparente, al menos de cara al público, que sabemos que es bastante engañosa e incierta.

Pero es tiempo de cuestionarnos ciertas pautas, no para cambiar radicalmente sin estar preparados, no, hemos de ir preparando un plan para el cambio, para elegir tal vez el camino de la transformación, que puede asustarnos, salir de lo conocido, de lo cómodo, de lo familiar, de aquello a lo que ya estoy acostumbrado. Pero no será posible mucho tiempo. Saturno entrará en Escorpio en unas semanas y es necesario avanzar, atrevernos a transformarnos, a ir a las profundidades y rebuscar nuestros recursos más valiosos, porque los tenemos, para poder disfrutar también del aporte que desplegar todo nuestro potencial creativo supone.


Evidentemente esta película es romántica, había que permitir al contacto Júpiter-Neptuno expresarse, y pretende alimentar a todos aquellos espíritus románticos, deja un poso de bienestar, de optimismo, de ganas de vivir. Personajes encantadores y una excelente interpretación y dirección. Creo que en nuestra época una vez más puedo decir “Lo que el mundo necesita es amor”, al son de la canción de Burt Bacharach.


Pero quiero dejaros la letra y la música de esta otra canción, que sería  (por ejemplo, y ¿por qué no?) como el diálogo del Sol con Venus, para esta próxima conjunción, del grupo Temptations, “My girl”.





Tengo luz del sol en un día nublado.

 Cuando está frío afuera tengo el mes de mayo

 Imagino que se preguntarán

 ¿Qué puede hacerme sentir así?

 Mi chica (mi chica, mi chica)

 Estoy hablando de mi chica (mi chica).



Tengo tanta miel que las abejas me envidian.

 Tengo una canción más dulce que abejas en los árboles.

 Imagino que se preguntarán

 ¿Qué puede hacerme sentir así?

 Mi chica (mi chica, mi chica)

 Estoy hablando de mi chica (mi chica).



Hey hey hey

Hey hey hey

Ooooh.



No necesito dinero, fama o fortuna.

 Tengo todas las riquezas que un hombre puede tener nena

 Imagino que se preguntarán

 ¿Qué puede hacerme sentir así?

 Mi chica (mi chica, mi chica)

 Estoy hablando de mi chica (mi chica).



Tengo luz del sol en un día nublado.

 Con mi chica.

 Incluso tengo el mes de mayo

 Con mi chica.

jueves, 10 de mayo de 2012

El destino de una pareja


Predecir


Nos acercamos al oráculo intrigados e impacientes, qué nos va a ocurrir, qué nos puede ocurrir. Aunque a la vez deseamos que nada ni nadie pueda prever aquello que queremos hacer, aquello que queremos conseguir, nos gustaría que nuestra vida fuera un misterio indescifrable y ser los protagonistas exclusivos de aquello que nos acaece. Esta suele ser la mezcla con la que siempre preguntamos al astrólogo, al numerólogo, al tarorista, a las runas, a cualquier consultor que utilice una técnica concreta para predecir y adivinar.


En Astrología observamos los ciclos de los planetas, su movimiento, seguimos su posición y hacemos una interpretación de todo ello respecto a la influencia en nuestro carácter o en nuestro destino. Pero hemos de tener en cuenta que los PLANETAS no pueden actuar en nosotros, no nos hacen cosas, como si fueran marcianos que manipulan nuestro cerebro o nuestras vidas. Entonces qué ocurre, qué son y para qué sirven, nos preguntamos. Los planetas son símbolos y nos indican determinadas pautas de energía psíquica, esto sí. Y es así entonces que el Sol simboliza nuestra creatividad y nos motiva a la expresión de la misma, de maneras muy distintas.


Predecir es descifrar los ritmos y desvelar la sincronía que se manifiesta por esa influencia simbólica de cada planeta. Así como ejemplo tenemos algo tan insignificante como podría ser un tránsito de Mercurio por la casa IV, y nos encontramos sumamente interesados por ordenar, organizar en nuestra casa todo tipo de armarios y cajones, sobre todo donde tengamos documentos. O tal vez queremos tener mayor contacto con algunos de nuestros hermanos o hermanas. O puede que con mayor interés y dedicación organicemos gestiones burocráticas y nos informemos respecto a la vivienda.


Como vemos seguimos siendo libres, simplemente seguimos unos ciclos organizados, cada cual el suyo propio, su exclusivo ritmo.

Solicitar una consulta de sinastría supone acudir con el deseo de que nos cuenten cosas acerca de nuestro destino con una persona. Puede ser la pareja, puede ser una relación madre-hija, por ejemplo. Puede tratarse de una relación entre socios. Queremos saber qué dificultades encontraremos con esa persona, cuál es el destino conjunto, si vamos a ser felices, cómo superar obstáculos, incluso cómo disolver karma negativo, si nos vamos a entender, si nos vamos a pelear, si nos vamos a engañar. Adónde vamos y qué hacemos juntos, y si ya lo estamos, como ocurre entre madre-hija, por ejemplo, por qué sufrir este martirio y qué podemos hacer para salvarnos de él, para redimirnos, para superarlo, para afrontarlo con mayores recursos.

 A veces preferimos que nos haga la sinastría el ordenador, y nos sale una lista de “interaspectos”, es decir, las conexiones angulares entre planetas. Y con todo entusiasmo nos ponemos a leer una por una las descripciones. Finalmente no solemos entender mucho de todo aquello, en conjunto no tenemos una idea clara de qué es lo que está pasando ni cómo resolverlo, e incuso hay veces que nos entra gran ansiedad por aspectos que nos explican que son todavía más duros de los que estamos viviendo y nos crean una sensación de fracaso y de miedo enormes ante el futuro de la relación.

 Antes de solicitar estas consultas de comparación de cartas o sinastría creo que es sumamente importante haber solicitado una consulta sobre la propia carta astral de modo que yo mismo pueda entender, conocer, ampliar qué necesito en mis relaciones, qué busco, entender mis complejos, liberarme de ellos, acercarme a mi sombra, es decir, a mis puntos oscuros, a mis aspectos más difíciles. Al fin y al cabo son los que me van a condicionar para elegir o sentirme atraído por una persona en concreto y establecer contacto iniciando una relación, ya sea amorosa o de amistad. Y cuando se trata de una relación madre-hija, por ejemplo, es importante conocer qué pautas más inconscientes pueden aflorar y crear tensiones entre los miembros de una familia, aquellas necesidades y comportamientos más inmaduros, por no hablar de los más agresivos e invasores, que pueden dificultar el entendimiento y la armonía.

Al fin y al cabo el destino es algo en lo que me veo implicado a cada instante y seré más dueño/a de mi vida si soy consciente de quién soy en profundidad.

El ordenador no puede coordinar información al punto de realizar una síntesis explicando los puntos contradictorios, por ejemplo, las dualidades que pueden corresponder a ciertos elementos, y extraer todo el significado profundo. Es el trabajo a realizar por la persona, o por la pareja cuando es una sinastría, para seguir avanzando adecuadamente y encontrarse a gusto consigo misma, con los demás.

Creo que de momento sólo las personas podemos trabajar con datos diversos, contradictorios, concernientes a aspectos de la psique y de las emociones, y con conocimiento y experiencia explicar en la consulta el significado profundo de los mismos. Sobre todo ayudar a centrar a cada persona, o pareja, en los aspectos positivos, anclar en los elementos más fáciles que sirven para favorecer el trabajo que cada uno de nosotros venimos a resolver, aquello que es motivo de evolución y cambio.


Es sumamente importante conocerme en toda mi complejidad, esto puede llevarme unos años, toda la vida, e ir creciendo y remodelando los aspectos más ásperos de mi personalidad, de modo que no impida manifestar en mi, para mi, y también para los demás, y en mis relaciones el gran potencial que traigo y con el cual puedo crear una vida de plenitud y gozo.


Ahora lo importante es no dejarse condicionar por un informe, sea de una máquina o de una persona, al punto de que cree una sugestión limitante. Es necesario "romper el hechizo".

Venus nos muestra aquello que valoramos, aquello que nos seduce, que nos atrae, nos gusta, sea en nuestras relaciones, ya que rige la casa y al signo de Libra, que es social, o en otros ámbitos más materiales, ya que rige a Tauro y a la casa II, que es de sustancia y materia.

Hemos de considerar en qué signo está mi Venus, en qué signo está el Venus de la persona con quien hago una comparación de carta, o sinastría. Pero también hemos de considerar a la Luna, por la cual establecemos nuestros vínculos más íntimos, nos da información respecto a los aspectos emocionales.

Marte es pura energía de fuego, a la que hay que dar una dirección apropiada, tiene fuerza y espontaneidad. En exceso como es normal al reflexionar en ello, resulta destructivo, como todos los excesos. Por eso cultivamos la mesura y el equilibrio, por eso hemos de aprender a utilizar nuestros impulsos con conocimiento y reflexión.


Saturno es una energía mucho más reflexiva, tiene más vínculo con la Tierra. Saturno tiene en cuenta los límites, en exceso los límites pueden llegar a castrar nuestro potencial y sofocar toda iniciativa, aunque sean imaginarios o surgidos de condicionamientos o prejuicios.


Por supuesto Venus se encontraría mucho más a gusto con Marte que con Saturno a la hora de organizar una fiesta, una reunión, o emprender una relación o un negocio. Hay estímulo y se está dispuesto a actuar.

Mientras que Saturno obliga a Venus a madurar, a reflexionar, y por tanto en positivo podría crear vínculos estables y duraderos.


Todo ello da trabajo a la persona, aparezcan contactos en la carta individual o en la sinastría, porque se trata de poner atención y concentrarse para remodelarnos interiormente de acuerdo a un proyecto que va más lallá de o meramente personal, de nuestros egoísmos, de nuestra visión estrecha, de nosotros mismos o del mundo. Hemos de ampliar la mirada, atrevernos a mirar al horizonte, mirar y encontrarnos con el otro más allá de nuestras necesidades o exigencias.


Las cuadraturas son un desafío, y los necesitamos, porque una cuadratura, o cuadrado, moviliza nuestra energía, nos obliga a actuar, a cuestionarnos, a dar una dirección adecuada, supone un desgaste en ocasiones imprescindible para salir de la rutina, de la comodidad, de la apatía. Es una tensión a la cual hemos de dar un propósito. Cuanta más conciencia pongamos en ello, mucho mejor, por supuesto, menos compulsivo, menos dolor, mayor entendimiento. Nos vamos haciendo dueños de nuestros impulsos e instintos, no esclavos de pulsiones y condicionamientos viscerales, o del entorno.

Venus y Marte

Cada uno de estos planetas son símbolos, el primero de la energía femenina, el segundo de la masculina. Principios femenino y masculino respectivamente.

En la carta astral de una mujer observamos a su Venus (anima) para encontrar información acerca de la actitud que tiene hacia sí misma en cuanto mujer. Anotamos en qué signo está y con qué planetas se relaciona. En la carta astral de un hombre los aspectos de Marte (animus) son símbolo de su virilidad, de su expresión masculina.

Vuelvo a recalcar aquí que los planetas no nos hacen nada. Las combinaciones planetarias, aspectos, simbolizan más bien una imagen psicológica y a partir de ahí encontramos una serie de respuestas diferentes que pueden surgir ante ellas.

Observamos los planetas para encontrar indicativos respecto a estados anímicos interiores, a actitudes psicológicas que por tanto repercuten en nuestro comportamiento a la hora de relacionarnos.

No nos centramos en el estudio de estos planetas exclusivamente para extraer información en cuanto a la manifestación sexual de una persona o pareja, ni mucho menos, porque al fin y al cabo lo importante es el propio individuo y lo que cada uno proyectamos en los demás, aquello que tenemos por resolver, vuelvo a  mencionar complejos y miedos que permanecen en el inconsciente o sombra llevándolos hacia la conciencia. Y este trabajo sí que resulta interesante para poder progresar hacia relaciones más sanas y satisfactorias en general, y fin y al cabo todos estamos buscando la plenitud, la felicidad, el bienestar en todas las áreas de nuestra vida.

domingo, 6 de mayo de 2012

Luna Llena: Reflexiones de una noche pasada casi en blanco


SER HUMANO



Llegó a casa tras asistir a la celebración sin sentirse aun especialmente cansada, tampoco fue mucho rato, apenas dos horas. Pero cuando se tumbó un momento en el sofá tras tomarse una rica infusión relajante empezó a sentir un gran cansancio y dolores. En los tobillos, en las piernas, en la zona lumbar. Al irse a acostar empezó a sentir nauseas, comer sin apetito y con cansancio no había favorecido mucho el proceso de la digestión. Con tanto malestar no conseguía conciliar el sueño. Pasaba el tiempo y sentía malestar en el pecho, toses, flemas, vaya, hacía unos días había tenido también fiebre. Además le daba vueltas en su cabeza a la conversación sostenida con una amiga acerca del comportamiento corrupto de una mayoría de personas en una grandísima empresa que contaba con capital del estado, corrupción por ansia de poder y de dinero.

La luna llena estaba esta noche en el eje de Tauro-Escorpio, precisamente, activando todo lo relativo a sustancia, materia, hedonismo, posesiones, dinero, placeres, valores; emociones fuertes, poder y manipulación, negocios y política, tramas ocultas y complots, cómo utilizar el dinero y los recursos de los demás. Pero es que además los vecinos de arriba tenían organizada una gran fiesta a la que asistían varias personas, todas ellas estruendosas tanto en sus carcajadas histriónicas como en su vocerío al hablarse unos a otros. Y el reloj fue marcando la 1, las 2… a esas horas por momentos le llegaba un sopor pero el ruido en el piso de arriba y el vocerío volvían a despertar la conciencia. Dio algunos golpes para amonestarles y hacerles sentir que estaban molestando, a pesar de ser un sábado por la noche el grado de tolerancia empezaba a sobrepasar los límites admitidos teniendo en cuenta la falta de respeto y educación que estaban teniendo hacia el resto de los vecinos. No surtió efecto. Aunque se oyeron portazos porque algunos de los reunidos empezaron a marcharse las canciones, la música y los diálogos a voces prácticamente no se interrumpían, ni los golpes ni el ruido de pasos repicando en el techo. Y dieron las 3, las 4, y seguían, hasta que un agotamiento extenuante consiguió superar el ruido y el sueño llegó. Ya de madrugada empezó a filtrarse luz por la persiana y despertó, no hizo falta agudizar mucho el oído, seguían, las voces seguían, las risas estruendosas y los gritos… ¿Por qué no habría de llamar a la policía? Algo que estuvo a punto de hacer, pero como se encontraba indispuesta pensó que si tenía que hacer algún trámite no tenía cuerpo ni energía para más.

Todos estos incidentes en los que destacaban la falta de respeto y de consideración hacia los demás, empezaron a minar el ánimo. Primero surge la cólera, la ira, después el deseo de venganza, de aplicar magia para hacer pagar en sus carnes a esas personas el mal causado a los demás. Después la tristeza, una gran tristeza por contemplar a la raza humana aún tan involucionada, tanto oír hablar de la nueva conciencia, de la elevación de la conciencia, no, no podía ser. Aun quedaba mucho por avanzar al respecto. Con esta mezcla de cólera, de ira contenida y aires de tristeza buscó consuelo y luz en las plantas y en la contemplación de sus pájaros. Observó sus colores, su belleza, escuchar sus cánticos, sus cotorreos, acercarse a ellos, dejarse picotear los cabellos por algunos de los más intrépidos, estar tan cerca de ellos, entre ellos empezó a cambiar la vibración.

Empezó a desaparecer el deseo de venganza. Recordar al Maestro la fue haciendo reflexionar. Al fin y al cabo Él nunca había por ahí castigando a los injustos, sino todo su trabajo fue atender a los necesitados, recibir a los que se abrían al cambio, a la Gracia, al Amor. El trabajo era para traer mayor bienestar, no aumentar el malestar.
Escorpio: transmutación.


Apertura de corazón. Sí, toda la ira y los malos deseos se fueron disolviendo, y la plegaría fue siendo “que sus corazones se abran”, ¡sí!, como Saulo cuando cayó del caballo, exacto. La apertura de corazón hace sentir el dolor de los demás como propio, esa es la clave, si se alcanzan niveles intensos de empatía la Gracia puede empezar a actuar y se pueden empezar a producir cambios. Mientras que no haya apertura del corazón y no se sienta como propio lo que sufren los demás seres vivos, nos relacionamos a niveles poco humanos… Humanos, sí, porque de la otra manera podríamos decir que son relaciones simplemente entre seres. Humano significa algo verdaderamente importante: dignidad, respeto, consideración, comprensión, honestidad, justicia, integridad, mesura, ternura, amistad, colaboración… ¡HUMANO!

¡En el corazón una rosa que recibe la Luz!