miércoles, 21 de junio de 2017

Neptuno en el trabajo con la mente y las emociones

Neptuno cambió de ritmo (el día 16) este mes entrando la Luna en su fase menguante (el día 17): ahora retrógrado a 14º de Piscis. Esta fase de la Luna corresponde al de crecimiento de consciencia, comprensión, de acuerdo a proyectos que iniciamos durante el momento de la fase de Luna Nueva (hace unas semanas en el signo de Géminis, 25 de mayo).






En ese momento del cambio de ritmo de Neptuno la Luna está en conjunción con él, así que nos anuncia que durante los próximos meses vamos a trabajar intensamente con nuestras emociones y sentimientos.Venus (en Tauro-Tierra) sextil, Mercurio (en Géminis-Aire) cuadratura, Marte (en Cáncer-Agua) trígono, Plutón (en Capricornio-Tierra) sextil y Júpiter (en Libra-Aire) quincuncio. Cada uno de estos signos recibe la energía de Neptuno, desde hace ya unos días de manera más intensa, y durante las semanas que seguirán (hasta finales de noviembre).
Destaco como trabajo importante durante los próximos meses, y se va a notar desde este cambio de manera intensa, todo lo relativo a nuestras emociones, sentimientos, la familia, y la mente, nuestras ideas y pensamientos. Con Neptuno necesitaremos decidirnos por estar en la serenidad emocional a pesar de las tormentas, imprescindible para poder ver, decidir, pensar desde la sabiduría que ya hemos alcanzado cada uno, desde la madurez actual, con todos nuestros recursos, aunque tengamos todos los apoyos que ya nos merecemos.


¿Qué significado tiene en nuestras vidas? ¿Cómo podemos sentir, aprovechar, vivir esta energía de Neptuno?:

- Podemos dar un paso más en la sanación del niño interior. Cada uno ha de meditar en la posición y aspectos de su Luna en la carta astral.

- Trabajar conscientemente en la liberación interior de sufrimiento, soltar al arquetipo de víctima y/o verdugo, y activar las propias capacidades para sanar.

- Hacer a la soledad una aliada para entrar en nuestro interior y hablar con nuestra alma.

Pero todo ello tiene sentido no sólo para estar uno bien, como centro de la película, sino con la intención y el propósito de que al dar un paso más en la propia liberación, sanación, comprensión, iluminación, estamos contribuyendo al bien, felicidad y bienestar de otras personas de nuestro entorno, contribuimos al bien de la humanidad, de todos los seres sintientes.

Nuestros viajes tampoco serán por mero placer efímero, para distraernos, para vivir emociones.
Ahora es momento de descubrir nuestra capacidad de canalizar, operar con la energía, estando al servicio del bien común el potencial se doblará.


La motivación que tenemos en nuestros encuentros es importante. Hemos de desarrollar nuestra sensibilidad, la que nos conecta con algo más grande que nosotros mismos.






También podemos tener ideas nuevas para nuestros planes vocacionales, para transmitir de manera más inspirada, para aprender nuevas técnicas con las que trabajar el equilibrio energético, la evolución espiritual, la sanación psico emocional. Llegará información, formación, libros, música, maestros, compañeros en sintonía con nuestro propósitos del alma, todo aquello que necesitamos para seguir avanzando, aprendiendo, creciendo.

Entonces, se presentan unas semanas –hasta finales de noviembre- para ir con todo esto poco a poco, sin prisas, degustando lo que aprendemos, practicándolo, siendo perseverantes, venciendo la pereza, la inercia, saliendo de una postura o arquetipo interior de “abandono”.


También es buen momento para liberarse de adicciones, ya sea a personas, sustancias, hábitos que nos destruyen, lo que pueda favorecer que estemos “dormidos”, lo que nos “disuelve” podemos “sacarlo” de nuestra vida.

Es tiempo para despertar al sanador interior, al médico interior, al maestro espiritual interior, lo cual no quiere decir que nos alejemos de contactos con personas que van a enriquecernos también con su experiencia y conocimientos, pero la invitación es a hacerlo desde la independencia, la autonomía, despiertos, lúcidos.


Neptuno es una energía interior que nos acompaña en nuestra evolución de múltiples maneras, sobre todo si influye ya sea a las luminarias (Sol y Luna), o bien a alguno de nuestros planetas personales (Mercurio, Venus, Marte).


¿Cómo se siente a Neptuno en la carta astral o en las progresiones y/o tránsitos?.


En cada uno de nosotros será diferente, pero podemos sentir su presencia porque impregna diferentes áreas de nuestra vida. Por ejemplo:


- Se puede manifestar en nuestra forma de tratar con la energía del dinero: ¿es el dinero un medio para contribuir con nuestros dones en el bien común?.

- De relacionarnos: ¿contribuyo con  mi entorno para construir y mejorar las estructuras existentes?.

- ¿En qué tipo de relación de pareja, y/o asociación estoy involucrado?. ¿Tenemos un proyecto común altruista?.

- ¿Me abro a descubrir, experimentar, sentir otras técnicas para mejorar mi salud?.

- En las relaciones con los hijos, en este campo de experiencia tal vez no hemos experimentado con nuestro “chamán” interior, como arquetipo neptuniano podemos ayudar de manera sutil en la evolución de nuestros hijos.
También son hijos nuestros las obras que creamos. La influencia de Neptuno orientada evolutivamente sería idónea para despertar nuestra capacidad de fantasía e inventar historias, para un escritor, un poeta, un artista. Pero también para un profesor, un guía de viajes, un arquitecto, un marinero.


Neptuno inspira nuestros sueños e ideales, pero también nos puede atrapar en fantasías, nos puede llevar a vivir en el plano “fantástico”, en un mundo irreal que sólo nosotros vemos, sentimos, pensamos. El problema es introducirse en él a ciegas, y si Saturno no ayuda, perder arraigo, estabilidad, fuerza para estar en el presente en la realidad cotidiana. Bajo este influjo siempre necesitaremos recurrir a técnicas adecuadas para volver al presente, permitir que nos asesoren, activar el discernimiento.


Se siente su influencia porque nos suelen afectar las corrientes del inconsciente colectivo, por eso hemos de estar muy atentos a las conversaciones que sostenemos, a aquello que nos cuentan, qué resonancia emocional causa en nosotros, y cómo podemos contribuir con una alta vibración a través de nuestra palabra o pensamiento a subir el nivel vibratorio en nuestro entorno. A veces habremos de saber retirarnos, o cortar una conversación para retirarnos a tiempo si no tenemos fuerza en ese momento para transmutar. El arquetipo de “vigilante” interno ha de estar activo porque habremos de desechar, tal vez neutralizar, pensamientos, palabras con propósito de inducir miedo, desánimo, pesimismo, sentimientos de derrota, confusión, tristeza. Todo esto es una tendencia involutiva neptuniana.


Neptuno está muy vinculado a las artes, por eso ahora la música, los cantos que escuchemos, el cine que veamos, las exposiciones de pintura a las que vayamos, las obras de teatro que escojamos, los bailes, todo lo que tenga que ver con las artes ha de ser seleccionado con cuidado para que contribuya a sanar y a conectarnos con las energías de sabiduría y amor. Y lo mismo si somos nosotros los creadores, estamos trabajando con el rayo del Amor-Sabiduría.


Cuando Neptuno influencia al Sol o a la Luna natales, hay una facilidad para sentir ciertos acontecimientos intensos que afectan a una parte de la humanidad en algún lugar del planeta, son esas sensaciones y emociones que no corresponden exactamente a nuestra vida particular por las circunstancias actuales. El alma siente esa llamada a participar acompañando a otras almas que necesitan apoyo en momentos críticos, ya sea con oración, con sanación, con meditación, o incluso con participación activa involucrándonos no por nuestro propio interés y satisfacción sino para ayudar a la humanidad, y en estos proyectos somos portadores de una energía superior más allá de nuestras propias fuerzas y capacidades.



También es Neptuno quién nos sumerge en el mundo invisible, nos permite el contacto con los fenómenos psíquicos, la visión mística, el éxtasis, el espiritismo. Aquí hemos de tener aún más precaución y sabiduría y permitirnos ser acompañados por personas expertas y con buena preparación y experiencias positivas, almas “viejas”, almas nobles, almas bondadosas, almas sabias.

Sobre todo, Neptuno es una energía que nos inspira para vivir desde el romanticismo ideal y, si utilizamos el apoyo de Saturno, poder crear una realidad desde la energía del amor y la sabiduría, de la compasión fraterna.



Ahora vamos a ver cómo Neptuno está vinculando con 5 personas que están unidas de una manera muy especial, utilizo para este propósito el campo de las artes.

Empiezo por la escritora Han Su-yin, autora de una novela que fue llevada a la pantalla, “La colina del adiós”, y que nació con el Sol en Virgo, a 18º, en quincuncio con Urano; la Luna en conjunción con Neptuno, no sabemos su hora de nacimiento, con lo cual podría estar a finales del signo de Cáncer o a principios del signo de Leo (donde está Neptuno, en el grado 6, estando Saturno en el grado 9 de este signo). Mercurio está en sextil con Neptuno, y también en cuadratura con Plutón; Marte está en cuadratura aún con Venus. La novela a la que me refiero se titulada en francés “Multiple splendeur”, y la película “La colline de l’adieu”; la novela en inglés: “A Many-Splendored Thing“ y la película: “Love is a many-splendored thing”, interpretada por William Holden (interpretando el papel de corresponsal) y Jennifer Jones (interpretando el papel de una doctora).


En la película podremos contemplar imágenes de la bahía de Hong Kong en 1955 desde lo alto de la “colina” protagonista, vamos subiendo al cielo, siendo estrella principal la mar –vinculada a Neptuno. También en la colina habrá tan sólo un árbol, cuyo tronco se bifurca en dos, y siendo el árbol un símbolo que vincula las fuerzas de la tierra –humanidad- con las del cielo –amor. ¡“El amor es algo muy esplendoroso”!

Por supuesto, el mundo de las sincronías, la banda sonora está a cargo de un Piscis, Alfred Newman, nacido un 17 de marzo, con el Sol en cuadratura con Neptuno, y Marte en sextil al mismo.








Veamos la carta astral de los dos actores principales.


Astrológicamente, Jennifer Jones presenta Sol, Luna, Mercurio y Marte en Piscis, Venus trígono con Neptuno.

En la carta astral de Willian Holden, observamos al Sol en Aries en cuadratura con Neptuno, y Mercurio en cuadratura también con Neptuno.


Por otra parte, el verso que cita Mark, personaje interpretado por William Holden, es de Francis Thompson (The Kingdom of God), nacido bajo el signo de Sagitario, un signo cuya energía activa el espíritu visionario. F. Thonson fue cirujano, sacerdote y soldado. Astrológicamente, su Sol y Mercurio están en cuadratura con Neptuno.